Rioja se reinventa y conquista paladares

11 de enero de 2018 | Noticias

 

Fotos: Cortesía Círculo Rioja


Para aquellos afectos al vino, se trate de expertos consumados, o aficionados en proceso de iniciación, Rioja es sinónimo de un clásico que ha logrado trascender a las décadas, y mantener un lugar de privilegio en el gusto del público, sobre todo, en los mayores de 40 años; no obstante, esta percepción no necesariamente se extiende a las nuevas generaciones, particularmente en aquellas que han comenzado con los caldos del Nuevo Mundo.


Existe la creencia generalizada, entre muchos jóvenes, que Rioja es el “vino de los abuelos”, que son robustos y no necesariamente fáciles de tomar, por lo que este clásico no siempre conquista a aquel sector de la población.


En la actualidad, Rioja se ha reinventado y cuenta con una enorme variedad de propuestas, capaces de conectar inmediatamente con público más joven, demostrando así que esta denominación ha sabido transitar perfectamente entre la tradición y la modernidad. Ejemplos sobran, y lo que queda claro es que, recientemente, nuevas bodegas han levantado la mano para tomar la estafeta, apostando por una variedad extensa de vinos, cuya característica primordial es su equilibrio.


Círculo Rioja, la organización dedicada a la promoción de la región y sus vinos en México, celebró un encuentro, en donde se presentaron algunas de estas nuevas bodegas, con una pequeña muestra de los vinos que, por llamarlos de alguna forma, son la propuesta más vanguardista de la Rioja. A decir de Marcos Flores, sommelier colaborador de Círculo Rioja, esta denominación aglutina a más 140 identidades vínicas, gracias a lo cual, la región ofrece una gran cantidad de propuestas que se caracterizan por su versatilidad y frescura. Y como muestra de estos nuevos exponentes, diremos que algunas etiquetas sobresalen, y serán capaces de conquistar, en los próximos años, a un público más amplio.


De la copa, a la boca

Para empezar, está Nivarius, un tempranillo blanco que se caracteriza por su frescura y las notas clásicas a cítricos y frutas tropicales intensas. Por otro lado, ya del lado de los tintos, encontramos Torno, de Hacienda el Ternero, un tempranillo con 12 meses en barrica, que se distingue por atenuar la influencia de la madera, para dar paso al sabor de la fruta y notas herbales que destacan.


El tercero en presentarse fue Señorío de Somalo, un tinto crianza, mezcla de tempranillo y garnacha, con 12 meses en barrica de roble americano, en donde destacan los aromas a cacao tostado, especias cálidas y frutas confitadas.


Y para finalizar la cata, Ramón Bilbao Reserva, tal vez el más destacado de esta presentación, un caldo que puede considerarse como un clásico Rioja. Se trata de un tinto espectacular, con 30 meses de barrica americana y otros 30 de botella, que ofrece un carácter herbáceo, agradable frutalidad y acidez viva; una colección capaz de agradar a cualquier paladar.