Comparte nuestro artículo en:
La ceremonia de las 108 campanadas, la celebración budista que da la bienvenida al Año Nuevo en Japón
14 de Diciembre de 2021 |Noticias
Fotos: Cortesía Ministerio de Turismo de Japón
Aunque existen muy diversas maneras de celebrar el Año Nuevo alrededor del mundo,lo que es una constante en casi todas las celebraciones no importando de qué país se trate es la necesidad dar gracias por un ciclo que termina y uno nuevo que comienza.
Por supuesto, en todos los casos, los individuos de todas las culturas buscan comenzar de la mejor manera este nuevo ciclo dejando de lado en la medida de lo posible, todo aquel sufrimiento, dolor o malos hábitos.
En el caso del año nuevo en Japón, un país con una cultura y tradiciones milenarias, existe una vieja y muy araigada tradición que tiene que ver con la llegada del año nuevo budista, conocida como La Joya de no-Kane o la ceremonia de las 108 campanadas. Esta antigua ceremonia tiene sus orígenes en el budismo japonés y se lleva a cabo con motivo del cambio del año viejo al nuevo.
Qué significa tocar las campanas 108 veces en el Japón
De acuerdo con tradición budista, las 108 campanadas simbolizan los 108 deseos terrenales con los que nace el ser humano y que debe perder a lo largo de su vida para poder llegar al nirvana (estado de libertad y paz profunda) algunos de ellos son: celos, burla, ira, capricho, censura, entre otros.
Es así que, para recibir el Año Nuevo en Japón, los templos budista tocan 108 campanadas para que todo aquel que las escuche pueda eliminar esos deseos terrenales de su corazón y así iniciar limpio el nuevo ciclo.
Las grandes campanas dentro de los templos budistas de Japón son llamadas Bon-Shō y, a diferencia de las que conocemos, no cuentan con badajo dentro y su sonido es provocado al golpearla con un gran madero atado con sogas. Una de las más famosas se encuentra en Chion-in en Kioto, mide 3.3 metros de altura y pesa 70 toneladas.
Algunos templos como el Takahata Fudoson, Ikegami Honmonji y el Araiyakushi Baishoin invitan a los asistentes a dar una de las 108 campanadas, eso sí, solo consideran a aquellos que llegan temprano.
El Joya-no-Kane es uno de los eventos japoneses más importantes del año, pues simboliza la riqueza cultural que embellece a Japón y se une a otras tradiciones como la culinaria conocida como Osechi Ryori, comida típica para cualquier momento del día compuesta de cajitas con platillos que representan la riqueza, buenos augurios, salud y longevidad.
Debido a todo lo anterior, podemos entender el por qué, tocar las campanas 108 veces en Japón tiene un profundo sibolismo y porque, a diferencia de lo que pudiera pensarse en un primer momento, no se trata de un número arbitrario o simplemente escogido al azar.